martes, 14 de octubre de 2008

Sacúdete


“Un día, el burro de un campesino cayó en un pozo. El animal lloró fuertemente por horas, mientras el campesino trataba de hacer algo.
Finalmente, decidió que el burro era muy viejo, el pozo estaba seco y de todas formas necesitaba ser tapado. Realmente no valía la pena sacar al burro del pozo. Invitó a sus vecinos para que vinieran a ayudarle. Cada uno tomó una pala y empezaron a tirar tierra al pozo.
El burro se dio cuenta de lo que pasaba y lloró horriblemente. Pero luego de unas cuantas paladas de tierra, para sorpresa de todos, se aquietó.
El campesino intrigado, miró al fondo del pozo y se sorprendió de lo que vio... Con cada palada, el burro hacía algo increíble: se sacudía la tierra y la pisaba formando un piso cada vez más alto.
Muy pronto todos vieron admirados como el burro llegó hasta la boca del pozo, pasó por encima del borde y salió trotando ... y riendo”.

Me encanta esta fábula porque describe fielmente mi manera de pensar respecto a cómo afrontamos las circunstancias adversas que se nos presentan en la vida.


De todos es conocido la difícil situación en la que se encuentra todo el sistema financiero español, mundial, y en general todo el país. La crisis de confianza no tiene precedentes. En otras palabras, “nos está cayendo tierra por todos lados”.
La pregunta es indudable: Vamos a dejarnos enterrar, o de lo contario nos vamos a revelar, sacudirnos la tierra e irrumpir más fuertes que nunca?. La respuesta debe ser igual de evidente.
Las oportunidades siempre están ahí, sólo hay que tener el coraje de querer ir por ellas y la perseverancia para lograrlas llevar a cabo.
Pero también podemos elegir culpar a las circunstancias, a nuestro entorno y esperar que algo ocurra y cambie nuestra situación… pero en ese preciso instante dejamos ser dueños de nuestro propio destino. Pasamos de ser el director de la película de nuestra vida a un mero actor de reparto.
No cabe la más mínima duda, que la crisis escapa de nuestro ámbito de actuación, es cierto, pero lo que no está fuera del mismo son las acciones concretas que podemos desarrollar con nuestros clientes, compañeros, amigos, familiares, etc..

Ahora más que nunca la creatividad y el esfuerzo son los protagonistas. Y recordad que el éxito no es un destino sino un viaje.
Hasta la próxima entrada me despido con esta frase de mi cosecha:



“El auténtico poder de las personas reside en la capacidad de elegir las acciones que construyen su vida.”