sábado, 30 de mayo de 2009

NOS VAMOS A FORRAR!!!



Una multinacional del calzado tenía la intención de abrir nuevos mercados, y enviaron a un delegado comercial a un país subdesarrollado que se organizaba todavía por tribus. Al poco de llegar envió una comunicación a la central: “Negocio imposible. Todo el mundo va descalzo”. Fue cesado fulminantemente y enviaron a otro delegado, al parecer con un perfil más resolutivo. A los pocos días volvió a ver una comunicación “algo distinta”: “Nos vamos a forrar! Todos van descalzos aquí. Envíen 20.000 pares inmediatamente!!”.

La historia anterior no hace más que reflejar como simplemente se trata de establecer un enfoque diferente, un enfoque alineado con nuestros objetivos, por muy difícil que una situación pueda parecer.

Existen personas especializadas en la queja, y esta no es más que un ejercicio de descripción de la realidad, además de unas ganas enormes de querer tener siempre razón refugiándose en las excusas y la culpabilidad de los otros. Porque no cambiamos este marco de referencia. Porque no empezamos a Declarar en lugar de Describir. Declarando expresamos una situación futura que queremos que ocurra, es decir, es el primer paso para que ésta se produzca. A esto le llamo yo Liderazgo, provocar que las cosas pasen.

Es indudable que hay circunstancias, acontecimientos que nos inquietan sobre las que no podemos actuar y que forman parte de nuestra zona de preocupación: la situación económica, el paro, noticias en los medios de comunicación, … Pero todos tenemos una zona de influencia, de acceso directo, sobre la que podemos interaccionar de forma inmediata: perfeccionar el servicio a mis clientes, mejorar la relación con mis compañeros, planificación y organización de mi trabajo, … y así podíamos elaborar una lista extensísima.

Una de las consecuencias de actuar en la zona de influencia es que esta se va poco a poco ampliando, reduciendo de forma progresiva la distancia que existe con la zona de preocupación y transformándonos en personas proactivas, responsables y comprometidas, que siempre tienen algo que decir en cualquier situación.