miércoles, 16 de septiembre de 2009

Comunicación Efectiva


El proceso de comunicación humana es muy particular. Es tan particular como poco efectivo, en muchas ocasiones. Me explico. Durante un proceso de comunicación estándar se pierde más de un 80% del contenido que se pretende transmitir de forma original. Esta degradación de la comunicación pasa por los siguientes estadios:

1.Lo que uno quiere decir
2.Lo que realmente dice
3.Lo que el otro oye
4.Lo que el otro comprende
5.Lo que retiene
6.Lo que contesta


Si a esta considerable pérdida le sumamos que de la composición que presenta un mensaje realmente transmitido sólo un 7% corresponde a las palabras que empleamos, las mismas “quedan en evidencia””. El resto corresponde a la entonación, timbre, cadencia (38%) y, el 55% al lenguaje corporal.
Estos datos ponen de manifiesto la importancia del lenguaje no verbal, y sobre todo la efectividad del mismo. Especialmente en un aspecto, el que se refiere al proceso de escucha activa. Si, si de escucha. ¿Por qué siempre que hablamos de Comunicación, inconscientemente (o no) nos centramos en la parte oral, en la de la transmisión del mensaje?.
Escuchar activamente significa, en primer lugar voluntad absoluta de querer comprender. No ocurre a veces, cuando estamos en una conversación, que mientras el otro habla nos podemos a pensar en nuestras cosas o en la siguiente pregunta que le vamos a hacer. O lo interrumpimos de forma constante.
Escuchar activamente es observar el lenguaje no verbal del otro, callar nuestro ruido interno (lo que se hablaba en el párrafo anterior), centrarse en las verdaderas necesidades y “acoger” a la otra persona. En definitiva establecer una sintonía (rapport) que haga inevitable el éxito del proceso.
Recordad que quién domina una comunicación es el que más pregunta y más escucha, no el que más habla.

Esta entrada está dedicada a Jabato.

Hasta la próxima,