jueves, 15 de octubre de 2009

IMPERARE SIBI MAXIMUN IMPERIUM EST


No cabe duda que vivimos unos tiempos complicados... se están produciendo cambios en los paradigmas que estructuran nuestras vidas.... y seguro que a todos nos asalta, en algún momento, la cuestión...."¿y ahora qué?".

Existen dos alternativas: tener el absoluto convencimiento de que vamos a salir de esta situación o tener el absoluto convencimiento de que vamos a salir de esta situación!. Y para explicar lo anterior quiero compartir una breve historia.

Cuando Hernán Cortés comenzó la conquista de México, desembarcó en la playa de de San Juan de Alua, y mandó a sus tropas al frente. A los pocos minutos los soldados oyeron un poderoso estruendo en la retaguardia: todas las naves excepto una habían sido inutilizadas (la leyenda dice que quemó las naves, de ahí la expresión “quemar las naves”, pero en realidad fueron barrenadas).

El conquistador mandó un mensaje claro a sus tropas: sólo tenemos una alternativa y esa no es otra que la de VENCER. La retirada no era posible hubiera sido un suicidio, y para retornar a España había que construir nuevas naves.

El nivel de expectativa y compromiso que trasladó a su ejército fue extraordinario, a la vez que desterró cualquier pensamiento sobre una posible derrota. El enfoque incondicional en la Victoria provocó la obtención de la misma. Pero no hemos de olvidar que después de este hecho, los soldados tuvieron que ir al frente de batalla, dejarse la piel (nunca mejor dicho) y finalmente pudieron lograr la Victoria.

De nada sirve tener el absoluto convencimiento de una idea, de un objetivo (AMP Actitud Mental Positiva) si para lograrlo no desarrollamos una estrategia de acción masiva. Esta combinación nos diferencia, provoca que las cosas pasen y nos convierte en líderes.

Imperare sibi, maximum imperium est: “el liderarse a si mismo, es el mayor de los liderazgos”.